Pequeños cuentos de Shunsuke: 3

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Nizen, tras discutir fuertemente con su hermana acerca de las tareas domésticas que cada uno debía de hacer, decidió ir a ver al sabio Shunsuke.

- Maestro, tanto mi hermana como yo afirmamos tener razón. Pero no podemos tenerla ambos, pues pienso que verdad solo hay una. ¿Qué es la verdad, sabio Shunsuke? [private]

El anciano monje sonrió, se giró y, dándole la espalda a Nizen, se puso a meditar en la posición del loto de cara a la blanca pared.

Nizen esperó pacientemente, pues respetaba a su maestro y pensaba que quizá estaba meditando sobre la respuesta. Pero al cabo de un rato no pudo más y dijo suavemente:

- Maestro, lamento importunaros, si lo preferís volveré más tarde a haceros mi pregunta

- Esta es mi respuesta, Nizen. Te invito a sentarte a meditar conmigo, aquí a mi lado.

El joven se sentó frente a la pared, imitando a su maestro, quien al cabo de unos minutos preguntó:

- ¿Qué ves?

- Nada, sabio Shunsuke – dijo Nizen titubeando

- Así pues, cuando das la espalda a la realidad de los fenómenos, ¿Qué ves?

- … nada

- Eso es la verdad, Nizen, la realidad es la nada interpretada por tus sentidos. Así, ¿qué importa quien tiene la razón? ¿Qué ser puede decirlo? Busca la verdad en una pared blanca

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