Yo quiero tener una vida naranja

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Esta mañana he vuelto a desayunar con zumo de naranja recién exprimido … qué diferencia con el que procede de concentrado! Y me ha dado por meditar sobre eso …

Y, meditando, me doy cuenta de que mi vida es como un zumo falso de concentrado cuando corro sin saber[private] a dónde, cuando como rápido y mal por pereza, cuando digo una cosa pero hago otra, cuando me siento mal por dentro y lo pago con quienes me rodean, cuando paso ante las flores y no las huelo, cuando paso de largo ante la hierba y no me maravillo de sus verdes tonalidades, cuando me cruzo con alguien y no sonrío ni saludo, cuando leo en el metro para no ver a la gente, cuando digo no cuando debería decir que si, cuando dejo que usen mi dinero con malos fines y miro hacia otro lado porque me dan un 1% más, cuando uso cosas que provienen del maltrato de personas o animales pero no quiero saberlo porque me ahorro unos euros, cuando no llamo a mis padres lo suficiente, cuando no pienso en los amigos más que cuando los necesito y no les llamo para preguntarles si me necesitan, cuando no miro a los ojos y pregunto con el corazón “cómo estás?” y me interesa de verdad la respuesta …

Cuando permito que mi vida sea esa, dejo que se llene de concentrado de zumo: quizá dulce y barata, pero falsa y perniciosa para mi y para mi entorno.

Yo quiero tener una vida naranja. Pero naranja naranja! De las de verdad, de las de zumo,  de las que saben a natural y a auténtico, de las llenas de vidasana. Y, además, no quiero colarla, no quiero evitar los grumos del zumo auténtico, porque forman parte de la naranja.

Yo, amigos, quiero tener una auténtica vida naranja. [/private]

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